ÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂàÃÂÃÂÃÂáltimamente voy tan a mi bola que no tengo tiempo ni de sentarme a actualizar el blog, si hubiese sacado esos cinco escasos minutos para actualizarlo ahora habrÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂa un post dedicado a la cena que tuve el sÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂábado en plan reencuentro con los amigos de juergas, y habrÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂa otro dedicado a los preparativos de esa cena, que no han sido moco de pavo…
Si me hubiese sentado a escribir, seguramente el post que tengo marcado como borrador desde hace ya unos meses se habrÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂa publicado, ahora ya llegarÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂa tarde, y la gente entenderÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂa ciertas cosas que digo y hago fuera de Internet.
TambiÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂén le habrÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂa dedicado una entrada a una llamada que recibÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂàayer de una buena amiga y exnovia que me pillÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂó por sorpresa (hay gente que no esperas que te llame porque sÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂ). Y mucho mÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂás seguro habrÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂa dedicado una entrada tanto al hijo reciÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂén nacido de uno de mis mejores amigos, como al inesperado anuncio de boda de otro amigo.
Pero como para nada de ÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂésto he tenido tiempo, ahora sÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂólo me queda hacer esta reseÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂña rÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂápida desde el portÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂátil de Emma mientras voy en el autobÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂús que me llevarÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂá a la oficina.
Hay tantas cosas por decir, y tantas otras pendientes de hacer que parece que nunca da tiempo a nada, y es muy triste que al final sÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂólo nos quede esa sensaciÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂón de que no nos queda tiempo para nada.
Roberto, te entiendo perfectamente. Mira, para escribir en un blog lo principal son las ganas y cuando uno trabaja y acaba cansado a lo largo del dÃa lo único que le apetece es descansar y su mente no está para pensar y abrirse a los demás, te lo digo por experiencia, y no sólo la mÃa. Yo ahora tengo mucho tiempo libre y de ahà que postee de manera habitual, pero mi novia por ejemplo lleva meses sin actualizar porque no ha parado de trabajar desde ese tiempo y no le apetece, justo lo contrario que cuando por ejemplo ha estado de vacaciones. Mi amigo Rubén igual, desde hace unas semanas no para de varias cosas que hace y no le queda ni tiempo ni ganas. Tú, aún y todo has logrado ir sacando el blog adelante y eso la verdad merece un aplauso, porque se ve que tienes ganas, pero evidentemente se te ha echado el tiempo encima como es normal y algunas cosas quedan desactualizadas, pero por mi parte al menos no te preocupes, cada vez que postees algo ahà estaré para echarle un vistazo y opinar sobre ello, sea cuando sea. Saludos.
He de reconocer que escribir este tipo de posts tiene una explicación… asà puedo recordar dentro de un tiempo lo que hacÃa yo por esas épocas…
Es un ejercicio que me sirve para refrescar la memoria y acordarme de cosas que con el tiempo y el ajetreo del dÃa a dÃa se van quedando en un segundo plano.